martes, 12 de enero de 2010 | By: David Pardo

El suelo esta manchado intento no pisarlo...

El suelo esta manchado
intento no pisarlo
pero mis ojos se ensucian
mis manos me protegen
mis piernas huyen
la calma no existe
los susurros no bastan.

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5 Comentarios:

Gladys dijo...

Hermoso poema! Un saludo.

Caminante dijo...

Impresionante.
Que estilo. Felicidades
Un saludito

El Peregrino dijo...

¡Ah, los ojos! Menuda responsabilidad esa de tenerlos. Se ensucian, de vero, más que las piernas y las manos, porque graban directo los recuerdos en el alma adonde jabón no llega. Tal vez por eso, Juan de la Cruz los despreciaba: véante mis ojos pues eres lumbre dellos y sólo para ti quiero tenellos.
Admiro todo lo que puedes decir en un texto tan breve.
Me haré seguidor de tu blog y, si me lo permites, pondré un enlace en mi espacio.
Saludos desde Bogotá.

GOEFRY | dijo...

Hermoso texto extraído de tu primer libro. Me despierta la curiosidad por leer más... Saludos!

Deborah dijo...

David a mi tambien me gusto tu blog asi que te seguire! Fuerte abrazo de oso divino!!!!sulat

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