viernes, 7 de mayo de 2010 | By: David Pardo

¿Buena suerte o mala suerte?

Había una vez un hombre que vivía con su hijo en una casita del campo. Se dedicaba a trabajar la tierra y tenía un caballo para la labranza y para cargar los productos de la cosecha, era su bien más preciado. Un día el caballo se escapó saltando por encima de las bardas que hacían de cuadra.

El vecino que se percató de este hecho corrió a la casa del hombre para avisarle:

-Tu caballo se escapó, ¿que harás ahora para trabajar el campo sin él? Se te avecina un invierno muy duro, ¡qué mala suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo:

-
Buena suerte, mala suerte, ¿quien sabe?

Pasó algún tiempo y el caballo volvió a su redil con diez caballos salvajes más. El vecino al observar esto, otra vez llamó al hombre y le dijo:

-No solo recuperaste tu caballo, sino que ahora tienes diez caballos más, podrás vender y criar, ¡qué buena suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo:

-
Buena suerte, mala suerte, ¿quien sabe?

Unos días más tarde el hijo montaba uno de los caballos salvajes para domarlo y calló al suelo partiéndose una pierna. Otra vez el vecino fue a decirle:

-¡Qué mala suerte has tenido!, tras el accidente tu hijo no podrá ayudarte, tu eres ya viejo y sin su ayuda tendrás muchos problemas para realizar todos los trabajos.

El hombre, otra vez lo miró y dijo:

-
Buena suerte, mala suerte, ¿quien sabe?

Pasó el tiempo y estalló la guerra con el país vecino de manera que el ejército empezó a reclutar jóvenes para llevarlos al campo de batalla. Al hijo del vecino se lo llevaron por estar sano y al accidentado se le declaró no apto. Nuevamente el vecino corrió diciendo:

-Se llevaron a mi hijo por estar sano y al tuyo lo rechazaron por su pierna rota. ¡Qué buena suerte has tenido!

Otra vez el hombre lo miró diciendo:

-Buena suerte, mala suerte, ¿quien sabe?

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10 Comentarios:

Stultifer dijo...

Vaya vecino más pesado. ¿Será por eso que yho no hablo con los míos?

Tani dijo...

Aaaaay, ya venía yo a decirte que la percepción de la buena o mala suerte es relativa (muy seria y reflexiva yo). Pero al ver el comentario de Stultifer me he reido mucho

Besillos

Ixowa dijo...

Pues sí que era pesado el vecino sí... si yo tengo un vecino así me mudo!

Silvia dijo...

jajajaja... "pesaaaooo" que vecino mas cansino, lo de que le llevaron al hijo es mentira, el mismo hijo se alisto al ejercito el solito!!!
xD

...
Muy buena entrada David!!
Besos,

buena suerte o mala suerte?
siempre hay algo bueno en medio de la inmundicia del pantano...

Gladyzs dijo...

Esta reflexión me ha encantado y siempre que la vuelvo a leer me hace recordar situaciones por las que he pasado y de momento digo "Pero que mala suerte he tenido" viendo más adelante que gracias a esa "mala suerte" me he librado de situaciones peores.

Besos!!

El pavo real albino está precioso pero me dijiste nada de la tortuguita y esa la subí por ti :(

Silvia dijo...

Cuando nos presentaras a las tortuguitas?
:*

Felix Casanova dijo...

David...

¡Bravo¡ La mala suerte y la buena suerte siempre son relativas. Todo depende del futuro. Personas que han sido agraciadas con un premio millonario y han ido de cabeza a la infelicidad, o, como en lo que narras, la mala suerte se convirtió en buena. Un hombre sabio sin duda.

Un abrazo amigo

(tengo pendiente contarte lo del edificio que robaron en New York sin moverlo del sitio, jeje)

Pepi dijo...

La verdad es que todo es según el color del cristal conque se mira, a mi este cuento me gustó. Besitos.

Javier Ramírez dijo...

… yo seguiría el relato escribiendo que al hijo se le gangrena la pierna y se la tienen que amputar... Que mala suerte!... pero después el hijo vive más cómodamente por que ya solo tendrá que cortarse 5 uñas de los pies (y no 10 como antes)... Que buena suerte!!

David Pardo dijo...

jajaja ya te vale Ramirez, yo que había puesto la historia para reflexionar... jeje

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